Este 2025 se cumplen 20 años de haberse implementado los fines de semana largos, es decir, mover algunos días festivos a los lunes, con el fin primordial de impulsar el turismo interno.

En enero de 2005, durante el gobierno del presidente Vicente Fox, se aprobó una reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para efecto de favorecer el descanso, el turismo y la economía; tradicionalmente, los días festivos oficiales se celebraban exactamente en la fecha establecida. De esa forma, los días empezaron a recorrerse: el cinco de febrero (aniversario de la Constitución de 1917), al primer lunes de ese mes; el 21 de marzo (aniversario del natalicio de Benito Juárez, al tercer lunes de ese mes; y el 20 de noviembre, aniversario de la Revolución Mexicana, al tercer lunes del mes. Las principales razones para la reforma fueron impulsar el turismo interno al considerar que un fin de semana largo incentiva viajes cortos, aumentando la derrama económica en hoteles, restaurantes y comercios. Asimismo, mejorar la productividad laboral, ya que menos interrupciones entre semana permiten un calendario laboral más estable y tener mayor orden en escuelas y oficinas evitando suspensiones a mitad de semana.

 

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.