El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) reportó el inicio del episodio número cuarenta de actividad eruptiva en el volcán Kilauea, el más activo del archipiélago. La fase actual comenzó formalmente durante la mañana del domingo, registrando fuentes de magma que alcanzaron los doscientos metros de altura en el respiradero norte. Aunque el desbordamiento en dicha zona finalizó a partir de las tres horas del lunes, las autoridades mantienen el monitoreo debido a la persistencia de coladas de fuego en otros sectores de la estructura volcánica. La emisión de materiales se concentra dentro de un área restringida del Parque Nacional de Volcanes de Hawái, donde la lava del respiradero sur ha logrado extenderse por más de 500 metros. Científicos del Observatorio Volcánico de Hawái advirtieron sobre la peligrosidad de los gases y fragmentos expulsados, además de la inestabilidad en las paredes del cráter Halemaʻumaʻu. El calor generado por el ascenso de magma incrementa la posibilidad de sismos locales y desprendimientos de tierra, situaciones que mantienen en alerta a los cuerpos de seguridad de los EU.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín