El segundo trimestre del año puede incrementar el riesgo de fraude interno en empresas, debido a entornos de presión laboral y deterioro en la salud mental.
Así lo advierte el Monitoreo de Percepciones Empresariales de VESTIGA Consultores, que identifica factores como estrés, rotación y descontento.
El análisis señala que el “triángulo del fraude” —presión, oportunidad y racionalización— se activa con mayor frecuencia en contextos laborales adversos.
“Un entorno con empleados insatisfechos es propenso al fraude”, indicó Sergio Díaz, socio director.
El estudio detectó que hasta 20 por ciento de los trabajadores puede estar activamente desmotivado, lo que incrementa riesgos como robo de tiempo o mal uso de recursos.
Además, advierte que la salud mental es un indicador financiero, ya que influye directamente en la conducta organizacional.Ignorar señales como aislamiento o conflictos internos puede derivar en pérdidas económicas.Otro factor de riesgo es la alta rotación de personal, que debilita los controles internos y facilita irregularidades.Finalmente, se destaca que una cultura organizacional sólida es una de las herramientas más eficaces para prevenir fraudes.“El bienestar emocional reduce riesgos operativos”, concluyó Díaz.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.