El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió la postura de España frente al conflicto en Oriente Medio y presentó un plan de respuesta económica y social que, afirmó, constituye el mayor escudo de la Unión Europea para mitigar sus efectos. Durante su intervención, Sánchez calificó la situación como un desastre absoluto y responsabilizó a los promotores del conflicto, así como a sectores de la oposición. “Resumiendo en pocas palabras, esto es un desastre absoluto, absoluto. Eso es lo que han logrado los promotores de esta guerra hasta la fecha. Y eso es lo que, a mi juicio, sus señorías del Partido Popular y de Vox han contribuido con su apoyo o con su silencio”, declaró. El mandatario resaltó que “callar ante una guerra injusta e ilegal no es prudencia ni lealtad, es un acto de cobardía y de complicidad”, y defendió la actuación de su administración en cinco frentes estratégicos. Entre las medidas adoptadas, destacó la negativa de España a permitir el uso de bases militares conjuntas con Estados Unidos para operaciones vinculadas con Irán. “Como saben, hemos denegado a Estados Unidos el uso de la base de Derrota y de Morón para esta guerra ilegal”, indicó. Según explicó, se rechazaron todos los planes de vuelo relacionados, incluidos los de repostaje, en ejercicio de la soberanía nacional y conforme a acuerdos bilaterales.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.