Un estudio de la Universidad Rutgers sugiere que ciertas alteraciones en los vasos sanguíneos del ojo podrían servir como una señal temprana de cambios cerebrales relacionados con el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer. La investigación utiliza tecnología avanzada de neuroimagen para analizar si estas anomalías, visibles en la parte blanca del ojo, pueden reflejar procesos neurodegenerativos antes de que aparezcan síntomas evidentes. Según el informe, el equipo liderado por la investigadora Gina Roslan y el profesor Joshua W. Miller emplea una herramienta no invasiva conocida como microscopía intravital asistida por computadora, que permite observar en tiempo real los pequeños vasos sanguíneos del ojo.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.