El inicio del Mundial está cerca y con el, la confirmación de que el enemigo común de aficionados y futbolistas serán las altas temperaturas, el calor extremo, que es una constante en el verano estadounidense y algunas zonas de México. El calor tampoco es una novedad para la FIFA que ya cuenta con el antecedente del Mundial de 1994, donde el calor extremo golpeó a prácticamente todas las selecciones participantes con horarios de juego apenas rebasado el medio día, priorizando las audiencias de televisión europeas y dejándo a pleno sol a los asistentes a los estadios. Para el 2026, hay juegos en horarios desde de las 11 y hasta las 22 horas, tiempo del centro de México. Un informe realizado por Word Weather Attribution, pronostica que en las sedes ubicadas en el centro y sur de los Estados Unidos, así como las de México, Guadalajara, Monterrey y en la propia capital, la temperatura rebase los 30 grados centígrados. No se trata solo de una afectación al rendimiento futbolístico, las altas temperaturas mezcladas con humedad, provocan insolación, los expertos a cargo de la investigación evaluaron riesgos tomando referencia de horario de partidos, e índice de bulbo húmedo globo, por sus siglas en inglés, que mide la eficacia con la que el cuerpo puede enfriarse.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.