El sector campesino ha roto las mesas de diálogo con las autoridades federales y estatales al negarse a continuar con los acuerdos previamente establecidos, informaron fuentes gubernamentales. A la par, ahora exigen la fijación de un precio base de 6 mil 250 pesos por tonelada de maíz, cifra considerada inviable por las propias instancias del Gobierno debido a las condiciones del mercado y los mecanismos de comercialización actuales. Los productores en un primer momento habían firmado un acuerdo para que el costo fuera de 6 mil 50 pesos, precio que supera en un 25 por ciento el costo del maíz a nivel internacional.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín