El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, Terry Cole, aseguró que “esto es sólo el comienzo” de las acciones que podrían emprenderse contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico. Las declaraciones surgieron durante una audiencia en el Senado estadounidense tras la acusación presentada en Nueva York contra Rubén Rocha Moya y otros funcionarios señalados de colaborar con el Cártel de Sinaloa. Durante el encuentro legislativo, el senador republicano John Kennedy cuestionó por qué diversos líderes políticos mexicanos mantienen presuntos vínculos con organizaciones criminales. En respuesta, Cole afirmó que “no hay duda” de que narcotraficantes y altos funcionarios mexicanos “han estado en la cama por años”, además de responsabilizarlos por el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos. La acusación de la fiscalía de Nueva York también involucra a funcionarios municipales, un senador oficialista y un vicefiscal, quienes presuntamente ayudaron a la facción de “Los Chapitos” a introducir drogas a territorio estadounidense. Mientras tanto, el secretario de Defensa de EU, Pete Hegseth, reconoció la cooperación del gobierno mexicano en materia de seguridad, aunque insistió en que México debe intensificar el combate contra los cárteles para evitar una intervención más directa de Washington.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.