El gobierno del Reino Unido mantiene su estrategia para acelerar la transición energética mediante el impulso de nuevos proyectos de generación eléctrica a partir de fuentes renovables, principalmente parques eólicos terrestres y marinos, como parte de su objetivo de fortalecer la seguridad energética y reducir las emisiones de carbono. Las autoridades británicas han señalado que la expansión de la capacidad instalada permitirá disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados y avanzar hacia las metas climáticas establecidas para las próximas décadas. El programa contempla inversiones públicas y privadas para ampliar la infraestructura de transmisión eléctrica, desarrollar sistemas de almacenamiento de energía y modernizar la red nacional para soportar una mayor participación de fuentes renovables. Especialistas consideran que el Reino Unido se mantiene entre los países europeos con mayor avance en energía eólica marina, sector que en los últimos años ha incrementado su participación dentro de la generación eléctrica nacional. Además del beneficio ambiental, el gobierno británico estima que estos proyectos impulsarán la creación de miles de empleos especializados en construcción, operación y mantenimiento de infraestructura energética, además de incentivar el desarrollo tecnológico en el sector. La estrategia forma parte de los compromisos internacionales asumidos por el país para avanzar hacia una economía con menores emisiones de carbono y fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico frente a futuras crisis energéticas.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.