La cantante Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de tratamiento por abuso de sustancias, poco más de un mes después de su detención en California por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol y drogas. La detención ocurrió el 5 de marzo, cuando la California Highway Patrol recibió reportes de un vehículo que circulaba a alta velocidad y de forma errática sobre la autopista 101, en el condado de Ventura. Las autoridades indicaron que Spears fue sometida a pruebas de sobriedad en el lugar antes de ser arrestada bajo sospecha de conducir intoxicada. Posteriormente, fue trasladada a una cárcel local y liberada horas más tarde. El caso fue remitido el 23 de marzo a la fiscalía del condado de Ventura, instancia que prevé determinar si presenta cargos antes de una audiencia programada para el próximo 4 de mayo.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.