Quedaron los New York Knicks a una sola victoria de coronarse en el baloncesto profesional estadounidense luego de superar a los San Antonio Spurs por 107 a 106. La escuadra neoyorquina revirtió una desventaja de 29 puntos en el Madison Square Garden, registrando la mayor remontada en la historia de las Finales de la liga. El alero OG Anunoby definió el encuentro a falta de 1.2 segundos para el silbatazo final al palmear un tiro triple errado por Jalen Brunson. La acción encendió los ánimos de los 20 mil aficionados presentes en el recinto neoyorquino y colocó la serie definitiva tres juegos a uno a favor de la franquicia de la Gran Manzana, que busca su primer anillo de campeonato desde 1973. Esta hazaña superó el récord previo de las Finales de la NBA establecido en 2008, cuando Boston remontó 24 unidades ante Los Ángeles. Al concluir el partido, el entrenador local Mike Brown destacó la relevancia de la jugada decisiva y manifestó que “debe haber sido el tiro más emblemático de la historia del básquet de Nueva York”.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.