La inflación en México ha mostrado una tendencia general de desaceleración durante los primeros meses del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Desde el inicio de la actual administración, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) pasó de niveles cercanos al 4.6 por ciento anual a 3.55 por ciento en la primera quincena de junio de 2026, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Al asumir el gobierno en octubre de 2024, la inflación anual se ubicaba alrededor de 4.58 por ciento, todavía por encima del objetivo permanente del Banco de México, fijado en 3 por ciento, con un margen de variación de un punto porcentual. Desde entonces, el indicador ha registrado diversas fluctuaciones, impulsadas principalmente por el comportamiento de los alimentos, energéticos y productos agropecuarios. Durante el primer trimestre de 2026, la inflación volvió a repuntar y alcanzó niveles cercanos al 4.6 por ciento, principalmente por el incremento en productos agropecuarios y algunos servicios. Sin embargo, a partir de abril comenzó una nueva etapa de desaceleración. En mayo descendió a 3.94 por ciento y posteriormente a 3.55 por ciento durante la primera quincena de junio, su menor nivel en varios meses y dentro del rango objetivo del Banco de México. Entre los factores que explican la reciente disminución destacan la reducción en los precios de productos agrícolas como jitomate, huevo y chile poblano, además de menores presiones en algunos bienes duraderos. No obstante, la inflación subyacente —que excluye productos de alta volatilidad y es considerada un mejor indicador de la tendencia de largo plazo— continúa por encima del 4 por ciento, reflejando que aún existen presiones en mercancías y servicios. Ante este comportamiento, el Gobierno federal ha impulsado acuerdos para contener el precio de los combustibles y mantener sin aumentos el costo de los productos de la canasta básica incluidos en el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), estrategia que la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado como parte de las acciones para proteger el poder adquisitivo de las familias. Aunque la inflación muestra una tendencia favorable respecto al inicio del sexenio, especialistas consideran que el principal reto será consolidar su estabilidad cerca del objetivo del 3 por ciento, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, los movimientos en los precios de alimentos y energéticos y las decisiones de política monetaria tanto en México como en Estados Unidos.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.