México atraviesa una transformación silenciosa pero profunda en materia de fertilidad. Mientras hace apenas unas décadas las familias mexicanas tenían en promedio seis hijos, hoy la cifra se ha reducido a 1.6 hijos por pareja, un nivel por debajo del necesario para mantener el reemplazo generacional de la población. Así lo señaló la doctora Norma Patricia Ramos González, encargada del Área de Salud Reproductiva del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, quien advirtió que el país comienza a enfrentar tendencias demográficas similares a las observadas en algunas naciones europeas. “Por ahí de los años 70 las parejas tenían seis niños en promedio. Ahora estamos en una crisis donde, de acuerdo con el último censo, tenemos 1.6 hijos por pareja. Estamos por abajo de la media para mantener la pirámide poblacional”, explicó. La especialista señaló que este fenómeno tendrá consecuencias importantes en las próximas décadas, al aumentar la proporción de adultos mayores frente a una población joven cada vez menor. “Vamos a tener más adultos mayores y más ancianos que jóvenes en los próximos 10 o 20 años. Van a ser pocos jóvenes los que sostengan a estas personas adultas mayores”, indicó. Medio ambiente y hábitos cotidianos, factores que influyen en la fertilidad En el marco del Mes de la Conciencia sobre la Fertilidad y del Día Mundial del Medio Ambiente, la doctora Ramos González destacó que diversos factores presentes en la vida cotidiana pueden afectar la salud reproductiva de hombres y mujeres. Entre ellos mencionó la alimentación, ciertos cosméticos, el uso de recipientes de plástico para almacenar alimentos e incluso prácticas relacionadas con la forma de cocinar. “Cómo cocinamos, los tipos de cazuelas, cómo usamos el horno de microondas, cómo guardamos los alimentos en moldes de plástico; todo eso son disruptores hormonales y a la larga bajan la calidad del semen y la reserva de los óvulos”, señaló. Además, explicó que estas exposiciones pueden favorecer enfermedades como el hipotiroidismo y la endometriosis, padecimiento que se ha convertido en una de las causas más frecuentes de infertilidad femenina. La clínica de salud reproductiva del Hospital Civil atiende aproximadamente medio centenar de pacientes al mes y recibe diariamente entre cinco y seis parejas que buscan apoyo para lograr un embarazo. La infertilidad afecta tanto a mujeres como a hombres Contrario a la creencia popular de que los problemas reproductivos recaen principalmente en las mujeres, la especialista detalló que la infertilidad se distribuye prácticamente de manera equitativa entre ambos integrantes de la pareja. “Si hacemos como un pastel, 40 por ciento corresponde a factores femeninos, 40 por ciento a factores masculinos y 20 por ciento son causas mixtas”, explicó. En las mujeres, las principales causas están relacionadas con alteraciones hormonales, síndrome de ovario poliquístico, problemas anatómicos como miomas, pólipos u obstrucción de trompas, además de la endometriosis. En los hombres, factores como la edad, el tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad, la diabetes y la hipertensión pueden disminuir significativamente la calidad espermática. El derecho a decidir cuándo ser madre Uno de los fenómenos que más observan los especialistas es la postergación de la maternidad y la paternidad debido a proyectos profesionales, académicos o personales. La doctora Ramos González consideró fundamental que las personas ejerzan sus derechos reproductivos, pero también que lo hagan con información completa sobre los cambios biológicos asociados al paso del tiempo. “Es importante informar para que esa tendencia de postergar la maternidad y pensar que a los 40 no pasa nada, pues sí pasa, y es importante que ellos lo sepan y puedan tomar una decisión informada”, afirmó. Explicó que después de los 35 años la posibilidad de embarazo disminuye considerablemente en las mujeres y aumenta el riesgo de pérdida gestacional, mientras que en los hombres mayores de 44 años también existen riesgos asociados a la edad reproductiva. Respecto a la congelación de óvulos, una alternativa cada vez más popular entre mujeres que desean posponer la maternidad, la especialista consideró que puede ser una herramienta valiosa, siempre que se conozcan sus alcances reales. “La preservación de óvulos es una buena opción para personas que están trabajando y desarrollando su proyecto profesional, pero no garantiza un embarazo. Nos da una posibilidad, no una seguridad al 100 por ciento”, puntualizó. La mayoría de los casos pueden resolverse sin tratamientos complejos La especialista también llamó a las parejas a buscar atención médica especializada y evitar falsas expectativas o tratamientos innecesarios. Indicó que, contrario a la percepción generalizada, la mayoría de los casos de infertilidad pueden resolverse mediante tratamientos relativamente sencillos. “De 10 pacientes con infertilidad, ocho se van a resolver de la manera más sencilla y solamente dos van a necesitar técnicas complejas como la fertilización in vitro”, explicó. Finalmente, recomendó verificar siempre que los profesionales de la salud cuenten con cédulas, certificaciones y acreditaciones vigentes, especialmente en un campo tan sensible como la medicina reproductiva. En un contexto donde cada vez más personas deciden libremente cuándo formar una familia, los especialistas coinciden en que el acceso a información científica, prevención y atención oportuna son herramientas esenciales para ejercer plenamente los derechos reproductivos y preservar la salud de las futuras generaciones.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.