De acuerdo con el informe Illicit cigarette consumption in Latin America and Canada: Results for the calendar years 2021–2025, elaborado por KPMG, América Latina se ha consolidado como el principal punto crítico global del comercio ilícito de tabaco. En 2025, el 31.9 por ciento de los cigarros consumidos en la región fueron ilegales, una cifra que duplica el promedio mundial estimado en 15 por ciento. Esta situación generó pérdidas fiscales por 8,500 millones de dólares en un solo año, reforzando el carácter estructural del problema en la zona. En un comunicado se destacó que el estudio, realizado para Philip Morris Products S.A., refiere que mientras Brasil concentra el mayor volumen de mercado ilícito, países como Panamá y Ecuador presentan escenarios alarmantes con niveles de consumo ilegal superiores al 80 por ciento. Estos datos ilustran la magnitud del fenómeno cuando los mecanismos de control y regulación fallan, debilitando directamente la capacidad fiscal de los Estados. En el caso específico de México, el comercio ilícito se ha consolidado como un riesgo crítico en términos fiscales, sanitarios y de seguridad. Tan solo en 2025, las pérdidas en recaudación se estimaron en 1,300 millones de dólares, un monto que equivale al presupuesto anual de varios hospitales regionales o a la construcción de miles de aulas escolares. El reporte indica que el 23.3 por ciento de los cigarros consumidos en el país provienen del mercado ilegal, lo que significa que casi uno de cada cuatro cigarros no paga impuestos ni tiene controles de calidad.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.